Consejos para cuidar de mis encías

Encías rojas

Las encías son los tejidos rosados de la boca que rodean toda la estructura dental, sellándola, evitando que los dientes tengan expuestas sus raíces.

¿Sabías que las encías protegen tus dientes de las bacterias y de agresiones químicas o físicas?

Puede decirse que las encías son la barrera de protección más importante que tenemos en la boca y, por ello, hay que saber cuidarlas de forma correcta para que sigan cumpliendo su función.

¿Cómo puedo cuidar mis encías?

Unas encías sanas son aquellas que no duelen, que tienen un color uniforme, que no sangran, no tienen heridas o sensibilidad. No obstante, hay enfermedades periodontales, como la gingivitis, que pueden no manifestar síntomas visibles para el paciente.

Por ello, se pueden aplicar una serie de medidas y recomendaciones para cuidar las encías y mantenerlas sanas.

Revisiones en el dentista

No todas las encías están en las mismas condiciones, ni requieren los mismos cuidados, por lo que, primero, hay que identificar el estado de estas para saber qué medidas necesitan para estar totalmente sanas.

La mejor opción para saber si las encías están en buen estado es acudir a un especialista que examine toda la boca, así se podrán detectar posibles problemas subyacentes o prevenir enfermedades.

En nuestra clínica dental en Huesca atendemos a diario a muchas personas que no saben que tienen problemas en las encías, ya que, a menudo las enfermedades periodontales son “silenciosas”.

Por ello, las revisiones pueden salvar tus dientes y aconsejamos que se visite al dentista cada 6 meses aproximadamente.

Cepillar las encías

Aunque pueda parecer obvio, la higiene oral es un hábito que debe realizarse de forma constante y que no hay que descuidar. Así, durante el cepillado, no hay que olvidar limpiar suavemente nuestras encías.

Con ello se consiguen varios objetivos:

  • Reactivar la circulación de la sangre en el tejido gingival
  • Eliminar la acumulación de bacterias en el borde de la encía
  • Prevenir caries y enfermedades periodontales
  • Detectar si existen anomalías: aftas, llagas o heridas
  • Comprobar que no haya cambios de color: las encías tienen que tener un tono rosado.
  • Observar si hay dolor o sensibilidad

Utilizar seda dental, cepillos interdentales y enjuagues bucales

Los productos complementarios al cepillado eliminan los restos de bacterias que hay acumuladas en los sitios de menor accesibilidad.

Con la seda dental podemos arrastrar la suciedad, que se queda justo en el borde de la encía, evitando la formación de sarro. Y para los espacios entre dientes, cuando es posible, se pueden utilizar cepillos interdentales, que funcionan desplazando la suciedad fuera de esos huecos y permitiendo dejar limpios los dientes al completo.

Para terminar de limpiar toda la cavidad oral, el enjuague bucal elimina las bacterias que queden tras aplicar los métodos previos.

Evitar azúcares, tabaco y alcohol

El consumo excesivo de azúcar favorece la aparición de placa bacteriana en los dientes y encías, lo que provoca caries y enfermedades periodontales.

Además, el consumo de tabaco y alcohol frena los procesos de regeneración, acelera las infecciones y perjudica la salud oral, debilitando las encías.

Limpieza bucal profesional

Es recomendable hacerse una limpieza bucal al menos una vez al año, en una clínica dental.

Los remedios caseros pueden desgastar el esmalte dental, provocar abrasiones e incluso intoxicaciones. Siempre que se necesita un tratamiento dental hay que acudir a un dentista homologado.

Si necesitas una evaluación del estado de tus encías o has notado algún cambio en ellas, pide tu cita en nuestra clínica dental en Huesca y consúltanos.

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